Amanecer otoñal

Combinaciones OM System para fotógrafos viajeros

Amanecer
Amanecer otoñal

Qué hay más ilusionante, para la espalda de un fotógrafo viajero, que la frase: ¡menos peso, menos tamaño!

Como pudiste leer en el artículo “Once vueltas al sol desde el visor de una OM System”, esta fué una de las bondades con la que me conquistó este sistema y ya conocerás cuál es la combinación básica con la que durante estos años he viajado por el mundo: dos objetivos, un duplicador y una rango focal de 24 a 420mm con una calidad y resistencia máxima.

Pero, obviamente, la mía no es la única combinación que puedes crear con los equipos de OM-System y, ni de lejos, la más ligera. Como estoy convencido de que viajar ligero es un anhelo general vamos repasar rápidamente algunas alternativas que ofrece el sistema para que puedas escoger en función de tus necesidades fotográficas y del presupuesto que estés dispuesto a invertir.

12-45mm f.4

Mencionaré únicamente aquellas opciones que haya podido probar de primera mano y el foco lo pondremos en minimizar el equipo con el que viajemos.

De hecho, en los últimos meses he estado probando largamente una serie de objetivos que pueden hacer que acabe reconfigurando mi combinación básica. Pero, ya hablaremos de ello más adelante, si sucediera.

 

Versión lite

Quitémosle peso y tamaño a mi configuración favorita y mantengamos su solvencia, versatilidad y resistencia. Esta es mi primera opción para recomendar, una opción reducida de estos objetivos, las versiones f.4 del 12-45mm y el 40-150mm. El peso, ya de por si reducido, disminuye más de 700 grs. con esta elección.

Quizá la principal “pega”, en comparativa, para esta combinación radica en no poder usar el duplicador con el objetivo 40-150mm. Si el rango focal 24-300mm (focal equivalente) es suficiente para ti, la calidad que ofrece esta pareja, junto con su peso y tamaño, los convierte en una opción casi imbatible. Puedes llevarlos con cualquiera de las cámaras del sistema aunque obtendrás mejor rendimiento de ellos con la serie OM5 y la OM1.

 

He tenido la oportunidad de probar el 40-150mm f.4 durante varios viajes y me sorprendió gratamente, casi desde la primera imagen que tomé con él. Como enamorado de la versión 2.8 no pensaba que esta pequeña versión iba a tener también un rendimiento tan alto. Ya hemos comentado la principal pega, el no aceptar el duplicador, y, por diferenciarlo del 2.8, con las primerísimas y ultimísimas luces del día, en los casos en los que buscas un seguimiento y enfoque continúo, se nota que le cuesta más que al 2.8.

Si quieres contar con un poco más de angular, puedes reemplazar el 12-45mm por el 8-25mm f.4. Ganarás las focales de 16 a 24mm (focal equivalente), aunque también aumentará el peso y el tamaño y, por supuesto, perderás algunas focales intermedias.

 

Versión iniciación

Una combinación muy similar, pero en una versión más modesta de los objetivos, en cuanto a las capacidades, serían el pancake 14-42mm f.3.5-5.6 junto con el 40-150mm f.4-5.6.

Si tu fotografía de viaje no requiere exprimir las capacidades de enfoque de un objetivo de la gama PRO, sin duda puede ser una combinación más que válida. Puedes combinarla con la serie OM10 o la OM5 y tendrás prácticamente el mismo rango focal que la combinación anterior (28-300mm), literalmente en apenas un bolsillo y un peso inapreciable (la combinación de los dos objetivos no llega a los 300 grs.).

 

Uno para todos

Si no te gustar andar cambiando lentes y crees que con una puedes tener suficiente, hay un par de objetivos que puedes dejar sellados a tu cámara y utilizarlos para cualquier propósito.

El auténtico todo en uno, el 12-200mm f.3.5-6.3 (equivalente 24-400mm), un objetivo que sorprende bastante y se convierte en el verdadero todo-terreno. Desde una composición abierta en el interior de un bosque hasta encontrar, entre sus ramas, a un pequeños petirrojo cantarín. Un objetivo que puedes combinar perfectamente con cualquiera de las cámaras del sistema y que, apoyado en los sistemas de ayuda al enfoque de las cámaras de gamas superiores, ganan para un uso más orientado a la fauna. Y todo ello por menos de 500grs.

 

Si la fauna no es un elemento prioritario en tu fotografía de viaje y no necesitas esos mm extras en la focal más larga, el 12-100mm f.4 (equivalente 24-200mm) puede ser ese objetivo único que no quitar nunca de la cámara y que te ofrezca todo lo que requieras para viajar. Además, la construcción PRO de este objetivo, aporta un extra para no temer a las inclemencias del tiempo en los paseos al aire libre. Perfecto para combinarlo con la serie OM5 o la OM1.

 

¿Y si prefiero los objetivos fijos?

Si eres de fijos, bienvenido al paraíso. Imagina llevar una bolsa de golosinas en el bolsillo. De una vez puedes llevar dos o tres en la mano: pequeños, discretos y con una construcción muy sólida. Incluso, alguno de ellos, incorpora el anillo desembragable para controlar el enfoque manual.

Puedes elegir el 12mm, 17mm, 25mm, 45mm e incluso 30mm macro (equivalencias 24mm, 35mm, 50mm, 90mm, 60mm) con aperturas alrededor de f1.8, salvo el macro que sube a f3.5. Combínalos como quieras y llévatelos en el bolsillo o en una pequeña riñonera. Combínalos con la serie M10 y la OM5 y ni las notarás. Un combo para llevar en el bolsillo del abrigo.

 

A por fauna, sin esteroides

Cuando la fauna es tu prioridad también puedes encontrar magníficas combinaciones para que no te pierdas nada y puedas focalizarte en tu objetivo. Si tienes más o menos claro que tus encuentros van a ser a larga distancia, nada más recomendable para andar ligero que el 300mm f.4 (600mm equivalente) al que además le puedes añadir el 1.4x o 2x para llegar a duplicar su distancia focal (hasta un 1200mm equivalente). Un objetivo con una calidad única y con un rendimiento asombroso, acompañado de las cámara de la gama más alta de la marca.

Si piensas en tener encuentros más próximos o quieres un poco más de focal o un objetivo más asequible sin duda tu opción es el 100-400mm f.5.6-6.3, al que también le podrás añadir los duplicadores (en su segunda versión) para llegar hasta los 1600mm de focal equivalente.

Son dos objetivos muy diferentes, para los que tienes que analizar muy bien cuáles son tus intereses principales, pero que te permiten viajar y, sobre todo, andar con un equipo ligero.

Y para que en esas caminatas el peso en tu mochila no crezca excesivamente, a cualquiera de estos dos objetivos, los puedes acompañar de alguno de los que ya hemos comentado, en especial del 12-100mm o del 12-200mm. Con ellos vas a poder solucionar casi cualquier otra casuística que te encuentres en el camino, una imagen en proximidad, documentar el entorno de tu sujeto, el atardecer mientras te despides del día ….

 

¿Es necesario una cámara concreta para cada objetivo?

Aunque he asociado el uso de los objetivos con una u otra cámara, en realidad puedes usar cualquier objetivo con cualquier cámara. Lo que si es cierto es que el rendimiento y la experiencia pueden no ser los mismos en función de la cámara.

Sacar el máximo rendimiento o la mejor experiencia de algunos objetivo pueden tener ciertos requerimientos extras. No es algo único de estos equipos sino algo que ocurre en cualquier sistema.

Hay objetivos que, por ejemplo, para sacar todo su potencial pueden requerir del apoyo de ciertas características de las cámaras, como puede ser el trabajo de los procesadores para ayudar al enfoque. Otros mejoran la estabilización al combinarse con según que cámara. Y otros pueden requerir de la mayor capacidad de una batería, con la que solo cuentan las cámaras de mayor gama, para que el motor de enfoque trabaje a máxima potencia …

Esto es algo que ocurre en todas las marcas, aquellos objetivos más pro necesitan unas condiciones de trabajo adecuadas para dar todo su rendimiento y del mismo modo los objetivos más modestos se ven beneficiados por el apoyo que dan los sistemas incluidos en las cámaras más potentes.